Trabajamos con tu propia sangre para obtener factores de crecimiento que estimulan la regeneración de la piel. Es un tratamiento muy respetuoso con tu cuerpo, pero también requiere paciencia: los resultados son graduales y naturales, enfocados en mejorar la calidad y la luminosidad, no en transformar tu imagen.
3 a 4, espaciadas cada 6-8 semanas
Leve enrojecimiento, inflamación o hematoma puntual en la zona de aplicación. Al ser tu propia sangre, el riesgo de reacción es mínimo.
Sí, aplicada antes del tratamiento